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¿Ya conocías a...?

Residencia de Estudiantes:

Septiembre 2013 | ¿Ya conocías a...? | Madrid

Este mítico centro fue una de las experiencias más vivas y fructíferas de creación e intercambio científico y artístico de la Europa de entreguerras.

 

El 1 de octubre de 1910 abrió sus puertas la Residencia de Estudiantes, creada por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas e inspirada por la Institución Libre de Enseñanza.
Conocida por ser la casa en la que vivieron y se hicieron amigos Dalí, Lorca y Buñuel, o por ser el lugar en el que expusieron sus teorías Einstein, Curie o Le Corbusier, el éxito del proyecto de la Residencia se debió a su forma de entender la educación como un proceso integral y activo, que fomentó el diálogo entre los estudiantes y los intelectuales y artistas que la frecuentaron, el aprendizaje a través de la experiencia, o el contacto con la naturaleza.

El peculiar ambiente que caracterizó a la Residencia, el talento de sus principales protagonistas y, sobre todo, el proyecto intelectual y moral que la sustentaba, lograron que entre 1910 y 1939 la Residencia fuera uno de los principales núcleos de modernización científica y educativa de España.

En 1915 se trasladó a su sede definitiva en la madrileña Colina de los Chopos. Durante toda esta primera etapa, su director fue Alberto Jiménez Fraud, quién hizo de ella una casa abierta a la creación, el pensamiento y el diálogo interdisciplinar. La Residencia se proponía complementar la enseñanza universitaria mediante la creación de un ambiente intelectual y de convivencia para los estudiantes.
 
Cuatro Premios Nobel
De los siete españoles galardonados con el premio Nobel, cuatro estuvieron vinculados a la Residencia de Estudiantes, lo que da idea de los estímulos intelectuales y el ambiente interdisciplinar que en ella se cultivaron. Santiago Ramón y Cajal, Nobel de Medicina en 1906, fue el primer presidente de la JAE y mantuvo una estrecha relación con la Residencia. El residente Severo Ochoa, que recibió el Nobel de Fisiología y Medicina en 1959, fue desde 1925 ayudante de Juan Negrín en su laboratorio de la Residencia, en la que vivió hasta 1931. Juan
Ramón Jiménez, Nobel de Literatura en 1956, vivió en la Residencia entre 1913 y 1916, dirigió sus publicaciones y colaboró en el diseño de los jardines de la Colina de los Chopos (como él la bautizó). Vicente Aleixandre, al que en 1977 la Academia Sueca otorgó el Nobel de Literatura en representación de la Generación del 27, impartió un curso en la Residencia en 1920 y participó en muchas de sus actividades como miembro de la Sociedad de Cursos y Conferencias.
 
La fractura de un proyecto
Todo este esfuerzo de modernización, renovación cultural y tolerancia se vio bruscamente interrumpido con la Guerra Civil y la dictadura franquista. En 1938 se decretó la supresión de la Junta para Ampliación de Estudios, por lo que, tras la victoria del bando nacionalista, la Residencia de Estudiantes dejó de existir como institución, y sus edificios fueron utilizados parcialmente como residencia de investigadores del recién fundado Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Sin embargo, en 1983, la celebración del centenario del nacimiento de Jiménez Fraud dio lugar a una exposición sobre él y la Residencia, organizada por el Ministerio de Cultura y el CSIC, y el 12 de junio de 1986, la Residencia de Estudiantes recuperó su nombre y su espíritu fundacional, y los antiguos residentes pudieron volver a la Colina, en una España ya muy diferente.—
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